INICIO
CATALOGO EN LINEA
SERVICIOS
Sobre Vitalibros, El café del libro de Vitacura | Hágase socio | Requerimientos | Bibliotecario en línea Hágase socio aquí
 
Usuario: Clave:

 

 

Colección

 
 
 
Colección Vitanet - Guía del Consumidor
< volver

LA TEMIDA LETRA CHICA

A pesar de la Ley, su relativa aplicación sigue provocando complicaciones. Se trata de los contratos que están escritos en una letra tan pequeña, que para entenderlos muchas veces es necesario ayudarse con una lupa. El problema puede transformarse en grave y tomar ribetes mayores, si se considera que en muchos casos no es habitual que todo el mundo se dé el trabajo de leer completamente los documentos que minutos más tarde estará firmado.

Si bien el hábito de la lectura y de ser precavido no se puede estipular por ley, si fue posible eliminar ciertas disposiciones abusivas que perjudicaban a todos los consumidores cuando adherían a un contrato.

El término de la letra chica es una de esas prácticas con las que se terminó gracias a la Ley de Protección de los Derechos de los Consumidores, que rige desde junio de 1997.

En su artículo 17 de la Ley establece que los contratos, deberán estar escritos de modo legible y en idioma castellano, salvo aquellas palabras de otro idioma que el uso haya incorporado al léxico.

Lo complejo es que no se estipuló el tamaño de la letra, porque la ley se hizo pensando en las normas generales.

La obligación de saber qué se va a firmar es crucial, ya que puede suceder que un vendedor persuasivo ofrezca maravillas, promesas que al comparar con lo estipulado en el contrato, están muy lejos de parecerse. Abogados especialistas en el tema proponen que, en esos casos, los clientes soliciten que se incorporen al documento impreso, a mano, las cláusulas que inicialmente sólo aparecieron en la conversación. Ante esos hechos, es necesario reiterar que se debe ser muy cuidadosos, leer y tomarse el tiempo necesario antes de firmar.

Esto es muy importante pues tal como la ley protege a los consumidores de la letra chica, también en el mismo artículo 17 lo obliga a responder por lo que ellos han aceptado de puño y letra, tendrán validez los contratos redactados en idioma distinto del castellano cuando el consumidor le acepte expresamente, mediante su firma en un documento escrito en idioma castellano anexo al contrato.

Pero siempre tenga la precaución de que después de firmar debe quedar en su poder un ejemplar del contrato en castellano, su único modo de defender sus derechos si se debe recurrir a la ley, por algún incumplimiento del mismo.

Pero si no le pudiese entregar el documento de inmediato, por carecer de alguna firma, debe entregar de inmediato una copia al consumidor donde quede constancia de que se trata de una copia fiel del documento original, firmado por él.

Si debe realizar un contrato y se encuentra con letras diminutas, puede negarse a consentirlo y si no le cambia el documento, puede acudir al Sernac, donde podrán servirle de intermediario o, en el peor de los casos, señalarle que vaya a juicio.

Por lo menos, algunos se dan el trabajo de exigir que se cumplan sus derechos, estadísticas demuestran que una de las protestas más frecuentes es por problemas en los contratos.

Porque si bien hoy la Ley están plenamente en vigencia, la letra chica y otros problemas de los contratos, al parecer era una práctica bastante arraigada de los ciudadanos.

Es aconsejable hacer valer sus derechos y si se enfrenta a un contrato con letra pequeña, denuncie esta situación, de modo que, no se persista en un hábito que, por cierto, va en directo perjuicio de todos quienes desembolsamos nuestro dinero a cambio de un servicio o un producto.


< volver

Av. San Josemaría Escrivá de Balaguer 6420, Vitacura - Santiago, Chile. Fono 2240- 3685 o 2240-3684. Correo: Vitalibros
Horario de atención: Lunes a Viernes: 10:00 a 19:00 hrs. - Sábados: 10:30 a 13:30 hrs, excepto feriados y festivos.
Los contenidos y servicios bibliográficos que presta Vitalibros, El café del libro de Vitacura, pueden cambiar con el tiempo. Vitalibros se reserva el derecho de modificar, mejorar, añadir o eliminar cualquier parte del sitio incluyendo los servicios en cualquier momento, según sea necesario y pertinente.
Sitio optimizado para Iexplorer 5.0 y superiores. Se recomienda utilizar una resolución mínima de 800 x 600 pixeles.